Desierto de Błędów – Sahara en Polonia central
El desierto de Polonia es el más famoso del mundo.
A 50 kilómetros de Cracovia se encuentra el desierto conocido como el “Sahara Polaco”.
Las formaciones desérticas no son típicas de Polonia, pero los suelos arenosos son bastante característicos. El desierto cerca de Cracovia se formó bajo la influencia de factores antropogénicos: en el siglo XIII, la gente taló todos los árboles e inició el proceso de desertificación. Hoy en día, abarca 33 kilómetros cuadrados de arena. Es el segundo desierto más grande de Europa, después de las Arenas de Aloshkiv, en Ucrania.
Las plataformas de observación se encuentran en las colinas de Chubatka (382 metros) y Dombrowka (355 metros).
Desde Chubatka es recomendable despegar en parapente. También se pueden ver las ruinas de un puesto de mando de las tropas alemanas de la Segunda Guerra Mundial.
Desde Dombrowka, el paisaje desértico se aprecia con mayor claridad; aquí también se pueden ver los restos de un búnker, un puesto de mando de las tropas polacas de la Segunda Guerra Mundial.
También se puede contemplar el desierto descendiendo de las colinas; varias rutas de senderismo y equitación lo atraviesan. Además, se han organizado varias rutas turísticas especiales en el territorio del desierto. Estas rutas están diseñadas para que los visitantes puedan visitar el mayor número posible de lugares de interés turístico. La parte más septentrional del desierto está ocupada por un campo de entrenamiento militar, y el acceso está prohibido.
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Desierto de Błędowska – “Sáhara polaco” cerca de Cracovia
A tan solo 50 kilómetros de Cracovia se encuentra uno de los fenómenos naturales más inusuales de Polonia: el desierto de Błędowska (Pustynia Błędowska), a menudo llamado el “Sáhara polaco”. Este fenómeno natural único atrae tanto a turistas como a científicos gracias a su peculiar historia y sus impresionantes paisajes.
Origen del desierto
A pesar de que los desiertos no son típicos de Polonia como zona natural, el desierto de Blendowska se formó como resultado de factores tanto naturales como antropogénicos.
Durante la última glaciación, se formaron aquí gruesos depósitos de arena de hasta 40 metros de profundidad. Sin embargo, la desertificación comenzó en el siglo XIII, cuando la deforestación intensiva para la industria minera y metalúrgica provocó la pérdida de la cobertura natural del suelo. El viento comenzó a transportar arena activamente, y posteriormente aparecieron dunas, médanos y espacios abiertos que se asemejan a un verdadero desierto.
En el siglo XX, el territorio quedó parcialmente cubierto de vegetación, pero en 2013 se puso en marcha un gran proyecto ecológico para restaurar el paisaje desértico: se eliminaron árboles y arbustos autopropulsados, se despejó la arena y se recuperó su aspecto natural.
Hoy en día, la superficie del desierto tiene unos 33 kilómetros cuadrados, lo que lo convierte en el segundo desierto más grande de Europa, después de las Arenas de Aloshkiv en Ucrania.
Qué ver
El desierto de Blandów no es solo un fenómeno natural, sino también una zona de turismo activo e historia.
Puntos de observación:
Colina Chubatka (382 m)
– Un excelente punto para contemplar puestas de sol, lanzarse en parapente y hacer fotos.
– Aquí se encuentran las ruinas de un puesto de mando alemán de la Segunda Guerra Mundial.
– Colina Dąbrówka (355 m)
– Desde aquí se puede disfrutar de la vista más impresionante del desierto como un mar abierto de arena.
– También se encuentran los restos de un búnker militar polaco.
En 1965, se rodaron aquí escenas de la película histórica “Faraón”, dirigida por Jerzy Kawalerowicz, basada en la novela de Bolesław Prus. ¡El desierto de Blandów fue como el Sahara egipcio!
Senderos turísticos con señalización y navegación atraviesan el desierto.
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Rutas más populares:
Senderos de senderismo: de 3 a 10 km, que recorren las zonas más pintorescas.
Paseos a caballo: organizados por establos y granjas locales.
Rutas ciclistas: con posibilidad de alquilar bicicletas.
Visitas guiadas: históricas y naturales.
Misiones militares: paseos interactivos con elementos de la reconstrucción de la Segunda Guerra Mundial.
Importante: la parte norte del desierto está ocupada por un campo de entrenamiento militar de la OTAN, cuya entrada está completamente cerrada a los turistas.
Opiniones de turistas
Anna, Varsovia:
“Nunca pensé que en Polonia pudieras sentirte como en el Sahara. Las vistas son fascinantes, especialmente al atardecer. ¡No olvides llevar agua y un sombrero!”
Thomas, Colonia:
“Vinimos en bicicleta: rutas maravillosas y gente muy amable. Las colinas con ruinas militares fueron especialmente impresionantes.” Maria, Kiev:
“Hicimos una sesión de fotos aquí; los paisajes son simplemente increíbles. Es casi imposible creer que esto sea Polonia”.
Precios e información para turistas
La entrada al territorio es gratuita.
Visitas guiadas: de 40 a 70 PLN (unos 10-16 EUR).
Paseos a caballo: desde 80 PLN (unos 18 EUR) por 30 minutos.
Aparcamiento: de 10 a 15 PLN, según el punto de encuentro.
Alquiler de bicicletas: desde 25 PLN por 2 horas.
Cómo llegar al desierto de Blidnoska
En coche: Desde Cracovia, unos 50 km. Por la carretera n.º 94 (Cracovia-Olkusz), siga las indicaciones hacia Klucze o Chechło.
En transporte público: En autobús desde Cracovia hasta Olkusz, luego cambie a un autobús local hasta Klucze. En tren hasta la estación de Jaroszowiec Olkuski y desde allí a pie.
En taxi (a unos 5 km del desierto).
Mejores puntos de partida:
– Klucze (desde el norte)
– Chechlo (desde el sur)
– Błędów (desde el este)
IMPORTANTE: En verano, la arena se calienta mucho; lleve calzado cerrado que le proteja del calor (más de 21 °C).
Se recomienda visitar en primavera u otoño: el clima es agradable y hay menos gente.
Excelente lugar para fotografía aérea y observación de estrellas; el cielo es muy oscuro.
